miércoles, 3 de junio de 2009

Nadie se muere por nadie


Nadie se muere por nadie. La vida tiene leyes y efectos independientes. Muchos maestros del pensamiento lo han explicado; y yo lo creo: nadie se muere por nadie.

La vida es un fenómeno incontrolable, incontenible, ineluctable. Las leyes fácticas (llamadas simplemente, naturales) se imponen a nuestra voluntad, a nuestro deseo, a nuestra más cara ilusión. No se puede evitar que los ríos fluyan, que el fuego queme, que la luz alumbre, … La vida se preserva a sí misma y, en este devenir, conserva —a favor o en contra de nuestra voluntad— el hálito vital, el flujo sanguíneo, la cadencia respiratoria, … Y así, nadie se muere por nadie; porque la vida insufla vida en cada átomo del Universo.

Por estas y muchas razones más, mi sangre, mis huesos y mi corazón seguirán viviendo. Lo sé bien ahora: nadie se muere por nadie; y por ello sé también que agonizaré durante toda mi vida.

Pueblo Libre (Lima, Perú), 30 de Mayo del 2009

2 comentarios:

  1. Bellas palabras y sentimientos. El amor no se puede medir con un instrumento, pero lo que expresas lo hace ver inmenso. Mucha fuerza tío. Te quiero muchísimo. Gigi.

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  2. Realmente son palabras más que hermosas, y estoy segura que toda persona que ha amado con verdadera entrega tiembla al leer estas líneas. El amor pasa las fronteras, el tiempo, y hasta la vida misma.
    Fuerza Sr. Arenas!!!. Sus amigos como yo lo quieren mucho: Claudia

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