Secretamente
he prometido
perpetuo amor a tus ojos
y eterna fidelidad a tu boca.
De esta manera
he empezado a vivir para ti.
Paso a paso,
día a día,
me alimento
de tu dulce memoria,
de tu inmortal sonrisa, ...
Vive así,
siempre así,
humano amor,
consuelo divino,
que la sola evocación
de tu nombre
hace que yo viva todavía!
miércoles, 3 de junio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario