jueves, 25 de marzo de 2010

Lámpara votiva - LIV


Extraño, y otra vez desolado, va cayendo este otoño sin tu tierna piel de jazmín queriendo avecindarse en mi costado.

1 comentario:

  1. Absurdo nos sentimos cuando se nos muere el ser al que amamos, el yerro arde dentro del alma, cada pecado deseando ser perdonado, la difunta se ha ido y con ella nuestros lamentos, el perdon, el te quiero, el juego del adios se nos pone lento y deseamos morir de tristeza, la comida se pone fria, no existe la vida porque ella no se encuentra dentro, esta en el cielo, esta en la tierra, cae nuestro lamento, cae el infortunio y se pone la vida lerda quemandonos por dentro.

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