Lámpara votiva - LII
Camino de tu corazón.
Interminable y polvoriento
itinerario que sofoca.
Hospedería
para mi fatiga,
ya no hay.
Señora mía,
mi buena y dulce samaritana,
dame a beber
esa agua de resurrección
que anida en el pocito
de tus manos divinas.
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