sábado, 9 de enero de 2010

Historias del diario vivir - IV


Maestra y alumno, profesor y discípula; así nos figurábamos que éramos ... y así éramos. Porque cuando tomábamos conocimiento de algo nuevo corríamos a decírselo al otro. Confieso que muchas veces ensayaba maneras y dilataba exposiciones sólo para prolongar en ti esa mirada que me susurraba al corazón: "Te estoy escuchando". Y recuerdo cómo me reñías cuando te pedía repetir lo que me querías trasmitir, decías entonces que tal vez no te estaba prestando atención. Y no era eso; sucedía simplemente que a mí tú me gustabas mucho y me gustaba aprender de ti (envidiando tu siempre envidiada inteligencia) y yo moría cuando tú formulabas aquella pregunta: "¿Te gusta que yo también te pueda enseñar?"

Y un día me hablaste de la confianza (o sea, de la fe). Y aquella disertación fue magistral. Me dijiste (es decir, me enseñaste) que la confianza (esto es, la fe) es una cuestión binaria: porque, o se tiene o no se tiene. No se puede confiar, o creer, en una persona, digamos, un 73.47%; ¡no! O es 100% o es nada. "Será por eso que yo soy `binario´ -te dije-: pues yo a ti te quiero 100% o no quiero más nada en esta vida". Y sonreíste con esa sonrisa tuya ciento por ciento querida y esperada. Y tu cálida mirada me invitó a recitar:

Cuando tú me hablas,
te quiero.
Cuando olvidas mi nombre,
te quiero.
Cuando no me buscas,
te quiero.
Cuando a mí te acercas,
te quiero.

(Cuando el tiempo pase
y el mar ya viejo
no repita más tu nombre,
estaré todavía en la playa
recordando tu voz.)

Así,
aunque no me quieras,
te quiero;
y aun cuando no te quiero,
te quiero.
De amor a amor
te voy queriendo
y también, al llegar, amor,
te quiero.

... Y volviste a sonreír ...

Y nos retamos a nombrar alguien en quien confiáramos según el concepto que acabábamos de establecer. Y rompimos el silencio con un beso que hasta ahora recuerdo, y me emociono leyendo unos versos entresacados de una antología de Gerardo Diego: " Creo en Dios porque es Dios. / (...) / Pero creer, creer, tan sólo creo en ti."


1 comentario:

  1. Magnífica reseña papi!!! la leo efusivamente no sin dejar caer antes unas cuántas lágrimas...

    ResponderEliminar