Cuando nos convocaban a los llamados Encuentros, unos de Padres, otros de Esposos, estotros de Matrimonios, nos divertíamos mucho. Y, claro, ya que por lo general, se hacían en las aulas de los colegios de nuestros hijos, nos hacíamos la ilusión de ser otra vez chicos y enamorados.
¡Qué orgulloso estaba yo de ti! cuando —como se fue haciendo costumbre— te escogían a ti para que hablaras a nombre de nuestro grupo de reflexión. Y con qué dulzura me mirabas cuando —como también me empeñé en hacer costumbre a fuerza de pedir la palabra—yo leía en público el “Poema acróstico sobre
Y cómo nos divertíamos, y cuanto reíamos. ¿Recuerdas cuando me reconvinieron por insistir en llamarte indistintamente (muy a la española, yo) “mi mujer” o “mi esposa”. Me dijeron: “Tu esposa es la madre de tus hijos” y “Tu mujer es sólo una aventura; lo de la calle”. Y yo —ya en complicidad tácita contigo— me apuré en replicar que, para mí, ambas eran una sola; “mi esposa” y “mi mujer” eran la misma persona, por eso no hacía distingos. Me miraste de reojo y me diste tu viva aprobación disimulando una sonrisa.
Y, después, por la noche, ¡cuánto reímos! Y empezamos a embromar y dijiste que era yo "Tu hembrito” y dije yo que tú “Mi marida”. Y yo te llamé: “Mi señora” y tú a mí, entonces: “Mi señoro”; y tú: “Mi amanto” y yo: “Mi amanta”, y luego yo: “Mi toda” y, entonces, cuando dijiste tú: “Mi todo”… se acabó el juego y empezó la ternura.
Sin duda alguna, es una maravilla y un privilegio entender ese secreto de amor que tuvieron , y causa alegria y emocion el saber que en el mundo existen personas buenas que aman con el corazon y con la vida misma, me siento feliz de poder sentir esta emocion en mi corazon que me inspira a derramar unas lagrimas por estos sentimientos que genera el saber de viva voz, lo que vivieron 2 personas que pude conocer y que hacen la diferencia en la vida, en mi vida. Gracias por compartirlo. un abrazo en la distancia.
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