martes, 28 de diciembre de 2010

Lámpara votiva - LXVIII


Escucha, reina mía, el ahogado retumbo del gong doliente de mi corazón que a toda hora te invoca.

1 comentario:

  1. Cuando amamos muchas veces nos equivocamos, es tarde para rectificar, el corazon murio con lentitud, el camino se convirtio en infierno, ardimos por nuestras culpas, pecados surgieron lentamente mientras deseabamos reconstruir el eden que una vez tuvimos, nuestro pecho se hincho a medida que la noche caia, era nuestro llanto salobre, era el viento de la angustia, el adios de los amores, el adios a la vida.

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