jueves, 30 de septiembre de 2010

Lámpara votiva - LXV


Necio corazón mío, querer retener a quien únicamente al cielo pertenece.

1 comentario:

  1. El corazon lloraba porque no se encontraba, no aceptaba la muerte, aun le amaba.
    Entonces mi dolor anduvo por estrechos caminos donde el aroma del aire escapo con ella y mi suspiro se elevo tan alto como el mismo cielo, mis lagrimas corrieron sobre mi pecho..., ella estaba lejos, mas alla del cielo.

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